Un escriba preguntó
con interés al Señor:
¿Cuál mandato es el mayor?
Y Jesús le contestó:
Al único Dios que dio
la vida con su poder,
lo amarás con todo el ser,
con la mente y el alma entera;
y al prójimo, en la carrera,
como a ti debes querer.
El escriba, con agrado,
le dijo: "Maestro, es cierto,
tú me dejas descubierto
lo que Dios ha mandado".
El hombre, muy bien librado,
le repitió con premura
que el amor con fe segura
vale más que el sacrificio;
dar la vida en el servicio
es la ofrenda que es más pura.
Viendo el Señor que entendía
con sensatez la lección,
le tocó en el corazón
su sincera cercanía.
Con voz tierna le decía:
"No estás lejos, compañero,
del Reino que yo prefiero".
Nadie más se entrometía,
un silencio se sentía,
ante el Dios de amor primero.
con interés al Señor:
¿Cuál mandato es el mayor?
Y Jesús le contestó:
Al único Dios que dio
la vida con su poder,
lo amarás con todo el ser,
con la mente y el alma entera;
y al prójimo, en la carrera,
como a ti debes querer.
El escriba, con agrado,
le dijo: "Maestro, es cierto,
tú me dejas descubierto
lo que Dios ha mandado".
El hombre, muy bien librado,
le repitió con premura
que el amor con fe segura
vale más que el sacrificio;
dar la vida en el servicio
es la ofrenda que es más pura.
Viendo el Señor que entendía
con sensatez la lección,
le tocó en el corazón
su sincera cercanía.
Con voz tierna le decía:
"No estás lejos, compañero,
del Reino que yo prefiero".
Nadie más se entrometía,
un silencio se sentía,
ante el Dios de amor primero.
CGarcía
5 de junio de 2026
Ref.: El Santo Evangelio de san Marcos 12, 28b-34